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Este sitio convierte imágenes entre formatos sin enviarlas nunca a un servidor. Todo ocurre dentro de tu navegador.

Por qué hacerlo así

La mayoría de los conversores en línea funcionan subiendo tu archivo, procesándolo en un servidor y devolviéndote el resultado. Eso significa que una copia de tu foto queda en la máquina de otra persona, aunque sea brevemente, y sobre lo que pase después solo te queda creer en su palabra.

Los navegadores ya pueden hacer este trabajo por sí solos. Los códecs de imagen compilados a WebAssembly se ejecutan a una velocidad cercana a la nativa en tu propio procesador, lo que elimina por completo la necesidad de un servidor. Sin subida no hay copia, y sin copia no hay nada que conservar.

Cómo comprobarlo

No hace falta que nos creas. Abre las herramientas de desarrollo de tu navegador, ve a la pestaña de red y convierte un archivo: no verás ninguna petición saliente que lleve tu imagen.

Una prueba aún más contundente: carga la página, desconéctate de internet y convierte un archivo. Seguirá funcionando, porque todo lo necesario ya está en la página.

Cuánto cuesta

Nada. No hay cuenta, ni marca de agua, ni límite diario. Como la conversión se ejecuta en tu dispositivo y no en nuestros servidores, el coste marginal de cada conversión es cero para nosotros.

El sitio se sostiene con publicidad. Si algún día dejara de cubrir la factura del alojamiento, preferiríamos mostrar más anuncios antes que cobrar o empezar a subir archivos.